40 Centro Maestro de Bienestar::Alimentación crudivegana

Alimentación crudivegana

Este régimen alimenticio puede aportar muchos beneficios al organismo, sin embargo es importante destacar que para que sea efectivo y no falte ningún nutriente en tu dieta diaria, lo más aconsejable es que un especialista te asesore.

La alimentación crudivegana consiste en comer sólo frutas y vegetales sin ningún tipo de preparación, es decir, sin cocer, asar o freír. Algunos crudiveganos un poco menos ortodoxos se permiten cocer sus alimentos a no más de 42 grados centígrados.

La alimentación crudivegana, comida viva, raw food o raw vegan, consiste en alimentarse de vegetales en su estado natural, es decir, sin cocinar y ecológicos.

Incluye por tanto, frutas, verduras, hortalizas, raíces, frutos secos, semillas, algas y germinados. También se pueden comer alimentos deshidratados, ya que a menos de 42 grados se conservan intactas las propiedades.

En Centro Maestro de Bienestar no profesamos la dieta crudivegana pues los menús que ofrecemos son 100 por ciento vegetarianos, es decir, la diferencia es que aunque en nuestro régimen alimenticio tampoco hay huevo, lácteos ni ningún alimento de origen animal, nosotros si cocemos o asamos los platillos que aquí se sirven.

Los alimentos que no pueden ser incluidos en la dieta crudivegana son: los que tienen sustancias químicas,  pues son anti fisiológicos para el ser humano y por tanto producen toxinas en nuestro organismo; los que estén cocinados por encima de 42º; de origen animal incluyendo huevos, lácteos y derivados; envasados y procesados; refinados como azúcares, harinas y sal; cereales y legumbres (excepto si se germinan); transgénicos; y alcohol.

Entre más fácil sea de digerir el alimento que le demos a nuestro organismo, mejor asimilaremos sus nutrientes, por lo tanto es muy importante combinar de manera correcta los alimentos:

Algunos ejemplos son:

Las frutas siempre se toman solas o con vegetales neutros.

No mezclar frutas ácidas con dulces.

No mezclar grasas con dulces.

No mezclar distintos tipos de grasa.

No mezclar ácido con almidón